Un pueblo en tres niveles
Rocamadour se lee de abajo arriba: la calle comercial, la ciudad religiosa con sus santuarios encajados en la roca, y el castillo en la meseta. Una gran escalera lo une todo, y se sube a pie.
El lugar es una etapa histórica del Camino de Santiago, lo que explica la cantidad de capillas concentradas en tan poco espacio.
Por qué aquí el minibús se impone
Rocamadour no tiene estación de tren. Se llega por carretera y los aparcamientos quedan lejos del pueblo, arriba en la meseta. Un minibús con conductor deja al grupo lo más cerca posible de la entrada y lo recoge en el mismo sitio al terminar.
Es un trayecto largo: salir pronto y volver al final del día resulta más cómodo en un solo vehículo que repartidos en varios coches.
A bordo
- Hasta 8 pasajeros, equipaje incluido
- Wifi, cargadores y agua mineral
- Conductores que hablan varios idiomas
- Disponible 24 h para las salidas tempranas


